domingo , 19 mayo 2019
Home / 10 Curiosidades / Que debemos tenér para logrart una sonrisa más blanca

Que debemos tenér para logrart una sonrisa más blanca

El “desafío de la blancura”, aquel que proponía una marca de jabones para limpiar la ropa, parece haber cambiado de rubro y ahora se disputa en los dientes. Cada vez es más común ver dentaduras blancas y brillantes. En el plano local, el caso más famoso fue el de Susana Giménez, cuyos dientes estuvieron en la mira de todos los medios de espectáculos allá por 2013 cuando apareció de un día para el otro con una sonrisa más blanca que la nieve. La diva de la televisión contó que se había hecho un blanqueamiento laser y luego fueron varios como Luciana Salazar y Wanda Nara- los que siguieron sus pasos.

Según explica la odontóloga Leticia Polignano, miembro de la Asociación Odontológica Argentina, el blanqueamiento “es una reacción química en la que se coloca un gel que aclara el pigmento que oscurece los dientes, no es abrasivo y no daña la estructura dental, pero está mal llamado porque en realidad lo que hace es aclarar no blanquear”, explica.

Es decir que ese blanco artificial, que brilla como si estuviera enfocado con la luz negra de una discoteca, no es la única alternativa posible, existen aclarados de dos o tres tonos que logran un resultado natural; de hecho, en Estados Unidos es muy común ver dentaduras cuyo blanqueamiento es muy notable, mientras en Europa, donde también este tratamiento es habitual, prefieren tonos menos llamativos.

Existen dos tipos de tratamiento, el que se realiza en consultorios odontológicos y el hogareño o ambulatorio; aunque muchas veces se combinan.

“La principal diferencia es que el de consultorio tiene mayor porcentaje de agente blanqueador, por eso hay que ser muy cuidadoso y evitar que el material entre en contacto con los tejidos blandos, como las encías, la lengua, etc.”,
indica Polignano.

Una vez que el producto se aplica en la superficie de los dientes se coloca una luz fría que potencia su acción y lo vuelve más efectivo.

El ambulatorio también implica una visita al odontólogo, ya que como explica la experta, “se realizan unas cubetas a medida del paciente y se le da el material para que se lo coloque todos los días bajo determinadas pautas”.

Muchas veces, para que el resultado sea más duradero se realiza un mix y al tratamiento en consultorio se lo complementa con el hogareño.

Si bien Polignano señala que el blanqueamiento “no causa daño ni debilitamiento de las piezas dentales”, es cierto que está contraindicado en “pacientes con mucha sensibilidad dental”.

Además, tampoco puede realizarse sobre carillas, dado que el agente blanqueador solo actúa sobre los dientes.

Pero en materia de estética y salud la magia no existe, así que para optar por estos procedimientos es necesario tener una dentadura sana y limpia. Si hay problemas de encías o placa bacteriana el tratamiento está destinado al fracaso. “Es clave hacer una buena limpieza previa y remover todo tipo de placa para que el blanqueamiento funcione bien”, señala la especialista.

Una vez que se abandona el consultorio del odontólogo hay que seguir determinados cuidados, como una “dieta blanca” durante diez o 15 días; es decir que está prohibido ingerir y beber alimentos y bebidas con alta concentración de pigmentos, como té, café, vino tinto, mate, chocolates, salsas, gaseosas cola, etc. Fumar también forma parte de la lista negra.

Hasta hace poco se vendía en las farmacias un kit de bandas blanqueadoras de uso diario, pero luego el producto se discontinuó. Sin embargo, la doctora Lucía Benites, odontóloga y asesora de GUM, explica que “se consiguen en el mercado, lo que sucede es que no se consideran seguras. Siempre se usan peróxidos, por lo tanto, es importante que un profesional controle el tratamiento, ya que en exceso pueden generar alteraciones irreversibles en el esmalte”.

Y qué sucede con las pastas blanqueadoras; en ese caso utilizan diferentes agentes abrasivos como bicarbonato de sodio, perlita, alúmina y fosfato dicálcico dihidratado.

“La forma más simple de explicar su mecanismo de acción es que pulen la superficie del esmalte. Según varios estudios, el efecto “blanqueador” de estas pastas se relaciona con la alteración en la rugosidad y translucidez del esmalte, lo que hace que el reflejo de la luz sobre el diente sea distinto y, así, se vea diferente el color”, indica Benites.

Por ese motivo, no funcionan a la hora de eliminar manchas, como las causadas por el tabaco. Solo los peróxidos que se utilizan en los blanqueamientos son capaces de dilatar los poros del esmalte y facilitar la expulsión de las manchas.
Por último, hay que tener en cuenta que más allá de que es la genética la que determina el color natural de los dientes, es cierto que con los años en lugar de emblanquecerse -como sucede con el cabello que se puebla de canas-, se vuelven cada vez más amarillentos.
Y aunque no puede hacerse nada contra el paso del tiempo, seguir hábitos saludables como visitar al dentista dos veces por año, cepillarse después de cada comida y utilizar hilo dental para limpiar los espacios interdentales, son pasos fundamentales para hacer que “el viejazo” llegue a la dentadura lo más tarde posible.

About Yei Evolution

Mi Nombre es Yeriel Velez, Lic. en Administracion de Empresas, amante del Béisbol, la musica y el Marketing. Para cualquier negociacion o consulta en nuestro portal Contacto: por Skype o por E-mail: elrankiao56@hotmail.com Sigueme en Twitter / Facebook

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: